RECETAS

Sopa de champiñones vegana

Desde hace unos días, no deja de venirme a la mente una sopa de champiñones que probé hace un par de años en Madrid y, mientras estaba haciendo hoy la compra, no pude evitar fijarme en unas bandejas increíbles de champiñones de París (o champiñones comunes) que me decían: “llévanos”. Así que los compré, con la idea de hacer memoria y conseguir una sopa que supiera como aquella.

Me resulta bastante extraño que ahora me vuelvan loca las setas (incluso me las tomo asadas en mis desayunos ingleses veganos) considerando que hasta hace tres o cuatro años no las podía ver ni en pintura. Bueno, estoy exagerando. Me las comía, porque sabía que eran buenas, además ¿qué tipo de vegetariana iba a ser si no comía setas? Pero no me gustaban realmente. Para mí, sabían a tierra. Las cocinara como las cocinara me daba la sensación de que estaba comiendo un puñado de tierra. Supongo que, hasta cierto punto, sería algo psicológico, porque es cierto que tienen algún deje terroso, sobre todo en crudo, y algunas variedades más que otras, pero no es tan intenso como para decir que está un@ comiendo tierra.
 
En cualquier caso, ahora me encantan, que es lo importante. Creo que las que más me gustan son los champiñones portobello y las que menos me convencen (que no estoy diciendo que no me gusten) son las trufas, pero eso va en el gusto de cada un@. La sopa que te traigo hoy la puedes hacer con cualquier tipo de champiñón. De hecho, me apuesto lo que sea a que tiene que estar impresionante con una mezcla de distintas variedades de setas. Pero hay que ser realistas, y puede que solo consigas champiñones comunes, así que esos quedan perfectos.
 
 
Por otra parte, lleva papas (patatas), lo que ayuda a espesar un poco, y puerro en lugar de cebolla. El motivo por el que he decidido usar en la base de la sopa puerro es que es mucho más sabroso que la cebolla y da un toque más intenso a los platos, lo que te vendrá de perlas si no tienes caldo de verduras y decides hacer la sopa con agua.
 
En cuanto a la leche, yo he usado leche de soja. Tengo que reconocer que es la que más uso porque, además de gustarme, es la que se me parece más en consistencia a la leche animal, de modo que creo que es una de las mejores opciones para sustituirla. Además, al contrario que otras, como la de avena o la de arroz, no es dulce, lo que la hace ideal para preparaciones saladas. Pero siéntete libre de usar la que a ti te guste más. Podrías incluso emplear leche de coco, que es muchísimo más cremosa y haría la función de la nata para cocinar aunque, eso sí, es más grasa que otras opciones.
 
Por último, se trata de una sopa, no de una crema de champiñones, así que es mucho más líquida y no va completamente molida, sino que va a tener tropezones de verduras. En fin, no te aburro más. ¡Vamos con la receta!
 
 

SOPA DE CHAMPIÑONES VEGANA

Esta receta de sopa es perfecta para los días más fríos: calienta el alma y el cuerpo con el delicado sabor de los champiñones, resultando mucho más ligera de la famosa crema que los usa como ingrediente principal.
Tiempo de preparación20 min
Tiempo de cocción20 min
Tiempo total40 min
Plato: Almuerzo, Cena
Cocina: Vegana
Keyword: Champiñones, Setas, Sopa
Raciones: 2 personas

Ingredientes

  • 200 gr champiñones
  • 65 gr puerro (equivale a un pedazo de unos 10 centímetros)
  • 1 diente de ajo
  • 120 gr papas/ patatas peladas (equivale a una papa mediana aprox.)
  • 750 ml caldo de verduras (o agua si no tienes caldo, aunque restará sabor)
  • 2 cucharadas soperas aceite de oliva virgen extra
  • 100 ml leche de soja (vale otra leche vegetal no dulce)
  • Sal marina gruesa
  • 1/4 cucharita nuez moscada molida
  • 1/4 cucharita pimienta blanca molida (puede ser menos cantidad si no te agrada el regusto algo picante que suele dejar esta pimienta)

Elaboración paso a paso

  • Pela y pica el ajo en trozos bien pequeños, de 1 – 2 milímetros. Abre el puerro por la mitad y córtalo en trozos de medio centímetro de grosor como máximo. Pela y corta la papa en cuatro trozos. Corta los champiñones por la mitad y lamínalos (si lo prefieres, puedes picarlos de otro tamaño, depende de tu gusto). ¡Ojo! Ten en cuenta que los champiñones suelen traer restos de tierra, así que esmérate al limpiarlos, corta y deshazte de parte de los troncos si tienen tierra o las raíces.
  • Pon a calentar el caldo o el agua en un calentador. Mientras, vierte el aceite en otro caldero y sofríe el puerro y el ajo con un poco de sal durante unos minutos, hasta que estén blandos. Ten cuidado, porque el puerro tiene tendencia a quemarse rápidamente. Incorpora las papas. Añade los champiñones y sofríe hasta que hayan reducido y expulsen el jugo, lo que llevará al menos 5 minutos.
  • Vierte el caldo o agua caliente y las especias. Cuando entre en ebullición, tapa el caldero y baja el fuego al mínimo. Deja cocinar durante 15 – 20 minutos o hasta que las papas estén cocidas.
  • Aparta las papas de la sopa y uno o dos cucharones de champiñones con caldo, mientras el resto de la sopa sigue a fuego bajo. Muele con una batidora lo que has apartado hasta obtener una crema muy fina. Vuelve a incorporarla al caldero.
  • Vierte la leche y lleva a ebullición. Prueba de sal y rectifica si fuera necesario.
  • Sirve caliente, sola, con biscotes o como más te apetezca. Yo la he acompañado con un pedazo de pan de millo recién hecho (puedes ver la receta aquí).

Notas

Única: si dudas si tras los 15 – 20 minutos las papas están guisadas, prueba a pinchar una con la punta de un cuchillo bien afilado. Si el cuchillo se introduce fácilmente y la papa se desprende de él sin dificultad, es decir, si la papa está blanda, ya se ha cocinado.
 
¿Ya has probado la sopa de champiñones? Si es así, no olvides comentar, que ya sabes que me encanta saber de ti y tus experiencias culinarias.
¡Nos vemos en la próxima receta!

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