RECETAS

Pumpkin spice latte vegano + Nata montada vegana (Vegan whipped cream)

Para compensar que llevo un par de semanas con un perfil bajo en el blog, hoy te traigo una receta doble: mi versión vegana del famoso café especiado con calabaza del Starbucks y la forma de elaborar nata montada vegana, para que puedas hacerte una comfort drink en toda regla.

 
Esta bebida otoñal es una de mis favoritas: aprovecha un ingrediente de temporada y le añade un toque de café. Ideal para pasar una tarde fría (que todavía parece que no, por lo menos en Canarias) leyendo un buen libro.
 


La primera vez que probé el pumpkin latte fue, lógicamente, en Starbucks, mucho antes de ser vegana. Y tengo que reconocer que me generó una adicción importante. No había semana que no me acercara al Starbucks que está por la zona del Paseo del Prado, casi frente al museo, o al de la Calle Velázquez. Vamos, que adoraba pasar un buen rato tomándomelo con un shot de café de Guatemala (lo cual incrementaba el precio, como no) mientras me leía alguna cosa de clase. Otras veces, me gustaba pedirlo para llevar y tomarlo mientras paseaba, sobre todo si el tiempo se estaba poniendo fresco.
 
 
Por suerte para mi bolsillo (y para mi salud) entré en razón y decidí desengancharme mi último otoño en Madrid. Pero la fuerza de voluntad no me duró demasiado y desde que pillé una calabaza me puse a experimentar para sacar una versión vegetal menos calórica y más sana, aprovechando que todavía recordaba el sabor del original. Finalmente, llegué a esta receta, que es mucho más asequible y 100% vegana.
 
Normalmente, me tomo el café sin añadirle nata pero, como bien sabrás, en Starbucks le ponen una buena cantidad de nata montada, y si te apetece una versión del pumpkin latte lo más parecida posible a la original, te vendrá bien saber cómo hacer nata vegana. Eso sí, le añadirá grasa y calorías a tu bebida. Aunque, como dicen por ahí, una vez al año no hace daño, así que te animo a probar el café algún día con ella, porque le da un toque interesante.
 
 
La receta de hoy requiere de un poco de planificación. Por un lado, necesitas una calabaza, del tamaño y la clase que sea, siempre que no se trate de una calabaza blanca, que esas son para hacer cabello de ángel. Con ella hay que hacer un puré que servirá de base no solo para esta receta sino para otras como una tarta de calabaza o una mermelada, por ejemplo. Con casi toda seguridad, te sobrará muchísimo puré, dependiendo del tamaño de tu calabaza, ya que el café solo lleva un par de cucharadas, pero no te preocupes, puede congelarse. Yo lo almaceno en tuppers y cada vez que necesito puré, saco un recipiente y lo dejo descongelar totalmente antes de usarlo. De esta forma, suelo hacerlo una o dos veces al año, no más.
 
 
A lo mejor te estás planteando que para qué quieres una calabaza entera si en realidad necesitas muy poco puré. Pues bien, haz lo que creas conveniente según tus posibilidades (igual ni siquiera tienes espacio para congelar) pero, considerando que hacer el puré requiere un buen rato de fuego y la materia reduce bastante, siempre me ha parecido más ventajoso hacer una buena cantidad. Además, hay calabazas bastante pequeñas, por ejemplo, la que he usado para el post de hoy pesaba unos 700 gr, y si la compras sin partir evitas contaminar más de lo necesario con tanto plástico de un solo uso.

Pero, ¿qué calabaza usar? Bueno, en puré solo he probado calabazas de la variedad vasca – Mallorca (que es la de toda la vida que se vende en el súper) y la cacahuete o butternut. Las dos son bastante diferentes. A mi juicio, la calabaza vasca hace este café un poco más sabroso, aunque tiene mucha más hebra y hay que molerla bien con la batidora. Además, contiene más agua que la butternut y eso hace que a veces tarde un poquito más en hacerse el puré si no quieres que quede demasiado líquido. Una de sus mayores ventajas es que es muy fácil de conseguir y a un precio mucho más bajo que otras variedades.

 
La calabaza butternut es más mantecosa, por así decirlo, pues tiene menos agua que la vasca. De esta forma, las preparaciones quedan más cremosas. Además, suele tener un tamaño inferior, por lo que se puede comprar entera sin temor a tener que pasar varios días alimentándose un@ a base de calabaza. ¿Los contras? Que a mí no me parece tan sabrosa (en el café, por lo menos), que cuesta en torno al triple que la calabaza vasca y que es menos fácil encontrarla, sobre todo si vives en un sitio pequeño con poca variedad de comercios.
 
Para la receta de hoy he usado una butternut preciosa que encontré en la frutería, pero normalmente uso calabaza vasca. En definitiva, cada una tiene sus pros y sus contras, así que elige tú mism@ teniéndolos en cuenta. Si quieres leer algo más sobre las clases de calabazas, aquí tienes un post que me ha gustado bastante.
 
Por otro lado, hay que hacer una mezcla de especias, que en inglés se conoce como pumpkin spice o pumpkin pie spice, porque es la mezcla que se suele añadir a la tarta de calabaza y que, realmente, le va como anillo al dedo a esta hortaliza. Para elaborar la mezcla, me he basado en esta receta de All-recipes, aunque yo hice mucha más cantidad.
 
 
Por último, si quieres elaborar la nata vegana, necesitas comprar con antelación una lata de leche de coco (también se puede encontrar como crema de coco) con un porcentaje de coco del 70%. Esto significa que la crema es mucho más grasa (ten en cuenta que la leche de coco que más se usa tiene un porcentaje del 28% aproximadamente), lo cual es esencial para poder separar la grasa del agua y obtener una cantidad de nata aceptable. Entre menor sea el porcentaje de coco, te saldrá menos nata e, incluso, nada. Debes tener la leche al menos 24 horas antes del momento de su utilización, porque necesita reposo. El procedimiento lo explico más abajo. Por lo demás, te recomiendo que cuando la compres no la agites, sino que procures moverla lo menos posible y la almacenes en algún lugar en el que no tengas que estar cambiándola de sitio ni manipulándola antes de usarla.
 
Las cantidades que pongo en las recetas son relativas y orientativas, ya que a cada un@ le puede gustar más o menos dulce, con más o menos calabaza y especias, además de que las cantidades finales de nata y puré pueden variar según la materia prima que utilices.
 
 
 
 
 
Finalmente, otras recetas similares que pueden interesarte son:
 
 
 

PUMPKIN SPICE LATTE VEGANO

Aquí tienes la receta de la versión vegana de esta famosa bebida otoñal.
Tiempo de preparación5 min
Plato: Bebida
Cocina: Estadounidense, Vegana
Keyword: Café, Calabaza, Comfort drink, Nata vegana, Pumpkin spice latte
Raciones: 1 persona

Ingredientes

  • 200 ml leche vegetal (yo uso soja, ya que es la que más se parece en consistencia a la leche animal, pero vale cualquier otra)
  • 1 cucharada sopera puré de calabaza (cantidad variable según gusto)
  • 1/4 cucharita pumpkin spice (cantidad variable según gusto)
  • Endulzante de preferencia (a mí me gusta usar panela, azúcar de coco o agave)
  • Café al gusto (yo añado el café que sale de la cafetera de una taza)
  • Nata vegana (opcional)
  • Canela o más pumpkin spice para espolvorear (opcional)

Elaboración paso a paso

  • Mezcla la leche con el puré, las especias y el endulzante que hayas elegido. Muele bien en la batidora para evitar que aparezcan trozos de calabaza en tu bebida.
  • Calienta la mezcla. Añade el café caliente. Combina.
  • Sirve en una taza y corona con la cantidad de nata vegana que desees. Puedes espolvorear por encima más especias o simplemente un poco de canela.
 
 

PURÉ DE CALABAZA

Estas son las instrucciones para preparar tu propio puré de calabaza.
Tiempo de preparación15 min
Tiempo de cocción1 h
Tiempo total1 h 15 min
Plato: Bebida, Postre
Cocina: Vegana
Keyword: Puré de calabaza

Ingredientes

  • Calabaza del tipo que prefieras (excepto blanca)
  • Agua

Elaboración paso a paso

  • Lava y pela la calabaza. Te recomiendo que la cortes en pedazos más o menos pequeños para facilitar la tarea de retirar la cáscara. Por cierto, ten mucho cuidado, pues la piel es dura y podrías cortarte fácilmente. Retira también las pipas.
  • Pica la calabaza (entre más pequeños sean los trozos tardará menos en cocinarse) e incorpora en un caldero con un chorro de agua. El agua facilita que se haga puré y no se queme. Mantén a fuego bajo, removiendo de vez en cuando, hasta que veas que comienza a ablandarse. Entonces, cada vez que remuevas la calabaza, aprovecha para ir aplastándola poco a poco con la propia cuchara que estés utilizando.
  • Continúa removiendo hasta que los trozos de calabaza se hayan deshecho y el agua se haya evaporado (verás que conforme se hace el puré tendrás que remover más seguido). Ello podría llevarte entre media hora y una hora, puede que más dependiendo de la cantidad de calabaza. Una señal de que ya está lista es que, cuando la vayas a remover, notes que la calabaza se queda un poco pegada al fondo del caldero.
  • Deja enfriar, reserva una parte para tus cafés, envasa el resto en recipientes aptos para congelación y congela.

Notas

Única: En cuanto al agua, el objetivo es ayudar a que la calabaza comience a cocinarse, expulsando su propio líquido, sin que se queme. Por tanto, no es necesario añadir demasiada, basta con mojar el fondo del caldero. Considero que un chorro equivaldría a unos 100 ml aproximadamente. Si añades más, no sucede nada, simplemente tardará un poco más en evaporar.
 

NATA MONTADA VEGANA

A continuación tienes el método para hacer nata vegana casera con leche de coco.
Tiempo de preparación10 min
Reposo de la leche1 d
Plato: Postre
Cocina: Vegana
Keyword: Leche de coco, Nata motada

Ingredientes

  • 1 lata leche o crema de coco con un 70% de coco mín.
  • Azúcar blanquilla al gusto

Elaboración paso a paso

  • Veinticuatro horas antes de preparar la nata, abre la lata de leche y déjala reposando en la nevera sin moverla.
  • Pasado este tiempo, la grasa del coco y el agua se habrán separado, de modo que la grasa, que será nuestra nata, estará flotando y el agua en el fondo del contenedor. Al sacarla de la nevera, ten mucho cuidado de no moverla, para evitar que el agua y la grasa vuelvan a mezclarse. Ahora, con una cuchara, ve retirando poco a poco la grasa, hasta que comiences a ver el agua del fondo. Entonces, para.
  • La nata de coco se monta igual que la nata animal: vierte la grasa del coco en un recipiente, añade azúcar blanca (entre 1 – 2 cucharadas soperas, dependiendo de la cantidad de nata que haya salido de tu lata) y comienza a montar con las varillas hasta que espese.
  • Reserva en la nevera hasta que vayas a consumirla.

Notas

Nota 1: Si el agua y la grasa del coco se mezclan, no lograrás montar la nata, de modo que te recomiendo que saques de la lata la nata con mucho cuidado y poco a poco. Desde el mismo momento en que veas aparecer un poco de agua, para. No te arriesgues a perder toda la nata por sacar una cucharada más de grasa. El circulito que ves en el centro de la lata en la foto es el agua, que comienza a aparecer.
Nota 2: Como la nata animal, la de coco montará mejor si el recipiente que usas está frío. Puedes ponerlo en el congelador unos minutos antes de usarlo.
Nota 3: Es posible que, pasadas las horas, la nata se solidifique al estar en la nevera. En tal caso, vuelve a batirla con las varillas antes de usarla. No obstante, a mí me ha llegado a aguantar durante varios días sin que esto haya pasado.
Nota 4: Después de separar la nata del agua, no tires esta última. Consérvala en la nevera dentro de un tarro de cristal y agítala para mezclar bien la grasa con el agua. Ahí tienes leche de coco con menos porcentaje de grasa que puedes aprovechar para cualquier otra receta.
 
 
 

PUMPKIN SPICE O ESPECIAS DE CALABAZA (receta de Jacquie, All-recipes)

La receta original de esta mezcla (en inglés) la puedes encontrar en All-recipes.
Tiempo de preparación5 min
Plato: Postre
Cocina: Americana, Vegana
Keyword: Canela, Clavo, Especias de calabaza, Jengibre, Nuez moscada, Pumpkin spice

Ingredientes

  • 1 cucharita canela en polvo
  • 1/4 cucharita jengibre en polvo
  • 1/4 cucharita nuez moscada en polvo
  • 1/8 cucharita clavo de olor en polvo

Elaboración paso a paso

  • Mezcla todas las especias y reserva en un tarro de cristal para su conservación.

Notas

Nota 1: Si no encuentras clavo molido, basta con machacar clavos enteros en un mortero hasta hacerlos polvo.
 
Nota 2: Si tienes planeado tomar pumpkin latte a menudo o hacer otros postres a base de calabaza, te recomiendo hacer más cantidad de especias, para tenerlas siempre a mano. Yo suelo hacer las cantidades referenciadas por 5.
 
 
 
 
¡Por fin acabamos! No son unas recetas complejas, pero el post de hoy ha quedado larguísimo, mea culpa. No obstante, espero que toda la información esté clara y que un día de estos te lances a probar un buen pumpkin spice latte vegano en toda regla.

Si tienes alguna duda, o simplemente quieres decirme qué te han parecido las recetas, no olvides comentar más abajo. Y, ya sabes, si te da por subir alguna foto a Instagram, no te cortes y menciona el hashtag #poramoralosgofres, o a mí directamente (@poramoralosgofres), que me encantará saber de ti.
¡Hasta la próxima receta!
 

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