RECETAS

Paté de champiñones y avellanas vegano (sin gluten)

Este paté de champiñones y avellanas hará maravillas en tus desayunos veraniegos, aportándoles un sabor diferente. Lógicamente, esta receta es vegana y naturalmente sin gluten (ojo con las avellanas que escojas, debes asegurarte de que no contengan trazas de gluten).

 
Ya hemos hablado varias veces sobre los desayunos y la importancia que tienen para mí en mi dieta. Siempre se ha dicho que el desayuno es la comida más importante del día, no solo porque un desayuno repleto de nutrientes te va a garantizar un buen comienzo de la jornada, sino porque por la mañana el metabolismo funciona mucho más rápido y podrás quemar bien lo que consumas. En cualquier caso, a mí me encanta el desayuno y por eso me gusta explorar entre mis recetas e ingredientes para no aburrirme nunca.
  
Así que hoy te traigo una receta de paté muy sencilla que es muchísimo más asequible que los patés veganos que se ofertan en el mercado, que están buenísimos, pero que a veces se escapan de presupuesto o no se encuentran fácilmente. Además, lo que hacemos en casa siempre parece que sabe mejor, por el cariño con el que se hace y porque podemos controlar la calidad de cada uno de los ingredientes que añadimos.
Asimismo, se trata de una crema muy nutritiva, ya que las avellanas son fuente de vitaminas B, C y A, además de calcio y otros minerales, por no mencionar que contienen una cantidad alta de proteínas (en torno a los 14 gr por cada 100 gr de fruto seco). Por otro lado, los champiñones, que son ricos en vitaminas y fibra, siempre parecen dar la nota elegante o sofisticada a los platos, o por lo menos a mí me parece que las setas en general aportan un sabor bastante refinado.

En esta ocasión, he utilizado champiñones de París (o champiñones comunes), aunque estoy segura de que cualquier otro tipo vale.
Uno de los secretos para que los champiñones queden perfectos es añadirles un poco de vino blanco mientras los cocinas, pero ten cuidado con el vino, porque la regla general es que no sea vegano. Sí, como lo lees. Esto es debido al proceso de clarificación al que se somete, que es la fase en la que se eliminan las impurezas de la bebida. Esta labor se realiza, normalmente, a través de la adición de sustancias de origen animal como son el pescado, la clara de huevo o incluso, sangre en polvo (esto último me dejó bastante en shock, la verdad). Así que, si no lo has hecho ya, te recomiendo que empieces a buscar un vino vegano, para que no tengas que quedarte sin este producto que, independientemente de que lo bebas o no, es importante en muchas recetas.
     
La mala noticia en esta materia es que apenas hay vinos veganos certificados en España (creo que solo hay dos), pero hay bodegas que, aunque no tienen certificado, aseguran que el proceso de elaboración de sus vinos es enteramente vegano. Además, puedes recurrir a la página de Barnivore (enlace aquí) que es una especie de directorio que aglutina múltiples marcas de bebidas alcohólicas especificando si son veganas o no. A mí no me ha resultado especialmente útil en cuanto a los vinos, porque está muy enfocada al mundo anglosajón y en España tenemos muchísimas bodegas que no aparecen.
 
Imagen bajo licencia CC0 Creative Commons (vía Pixabay)
Aunque, eso sí, ante la duda sobre un vino en particular, si no encuentras información en la red, siempre puedes preguntar directamente a la bodega en cuestión a través de su página de contacto. Yo no lo he hecho con el vino, pero sí con otros productos y siempre he obtenido respuestas cordiales, a veces bastante explicativas. Ahora bien, te recomiendo que, si alguna vez vas a plantear esta cuestión a una marca, no preguntes simplemente si el producto es vegano o no, porque puede que la persona que ha de responder al correo no sepa muy bien de qué va el veganismo y te diga simplemente que sí cuando es que no. Pregunta siempre si el producto tiene ingredientes de origen animal o si se ha utilizado algún componente animal en el proceso de producción y aporta algún ejemplo para ilustrar un poco a la persona (más vale prevenir que curar, así que en este caso, habría que plantear si se ha usado algún producto derivado de animales como la gelatina o el huevo para filtrar el vino, por ejemplo).
 
De todas formas, yo siempre prefiero usar productos con certificación vegana, no solo por eso del “por si acaso”, que también, sino como forma de premiar a las marcas que tienen certificados y así fomentarlo, pues es mejor a efectos de transparencia para l@s consumidor@s.
 
Imagen bajo licencia CC0 Creative Commons (vía Pixabay)
La buena noticia es que he localizado un vino con certificación vegana, ecológico y con DO de Alicante que tiene una buena relación calidad – precio. Es el Vermador de Bodegas Pinoso (puedes ver aquí el blanco que he usado en esta receta), que viene en blanco, rosé y tinto. La verdad es que es el único vino vegano que he probado por ahora ya que, de los pocos que he visto, me ha parecido la mejor apuesta, considerando su precio (el blanco me costó menos de 6 euros, que es un precio adecuado para un vino con DO y buen paladar), las características que tiene y los premios que ha ganado, que me parecieron una señal de buena calidad. Y creo que no me he equivocado.

La única pega que le pongo, y que es una cuestión de manía personal, por llamarlo así, es que no viene con el corcho de toda la vida, sino que viene con tapa, al estilo de los vinos americanos. Realmente esto no cambia la calidad del vino, es solo que siempre me ha gustado el ritual de descorchar las botellas. Supongo que es por los recuerdos que me trae de ese día que mi padre me enseñó a hacerlo y de cuando cataba algunos vinos con él y con mi abuelo, que siempre fue un gran entusiasta de esta bebida.
 
Imagen bajo licencia CC0 Creative Commons (vía Pixabay)
En cualquier caso, seguiré consumiendo esta marca porque me ha gustado mucho. Si has encontrado otro vino vegano que te haya convencido, no dudes en compartirlo en la sección de comentarios, ¡tod@s te lo agradeceremos!
 
Por otro lado, las avellanas las he usado naturales, ya que me parece que las tostadas cambian demasiado la textura y dan un sabor demasiado fuerte, aunque si son las únicas que encuentras tampoco es el fin del mundo.
 
Por último, en cuanto a la conservación, este paté me ha durado en torno a 5 – 6 días en la nevera en perfecto estado.

Otras recetas que podrían interesarte son:

Paté de guisantes vegano

 

Hummus vegano

 

Alioli casero vegano

 

Salsa de queso vegano, receta básica

 

Salsa de queso cheddar vegano

 

PATÉ DE CHAMPIÑONES Y AVELLANAS VEGANO (SIN GLUTEN)

Con esta receta de paté de champiñones podrás alegrar tus desayunos y meriendas de forma muy sana. Además, es un plato sin gluten.
Tiempo de preparación15 min
Plato: Desayuno, Snack
Cocina: Vegana
Keyword: Avellanas, Champiñones, Paté
Raciones: 1 taza

Ingredientes

  • 150 gr champiñones
  • 100 gr avellanas naturales
  • 90 gr cebolla (o una cebolla pequeña)
  • 1/2 cucharita sal marina fina (puedes aumentar si te gusta más salado)
  • Una pizca de pimienta negra molida
  • 20 ml vino blanco (ojo, que sea vegano)
  • Aceite de oliva virgen extra

Elaboración paso a paso

  • Pica la cebolla y saltéala en una sartén con un chorro de aceite de oliva a fuego medio. Mientras, lamina los champiñones. Añádelos a la sartén. Incorpora el vino y sigue sofriendo hasta que el alcohol se haya evaporado y las verduras estén blandas.
  • Pon las avellanas, las verduras, la sal y la pimienta en una trituradora (o cualquier otro robot que sirva para el mismo propósito, incluso la batidora de brazo vale) y muele hasta que quede una crema que pueda untarse. Puedes moler más o menos según tu gusto personal. A mí no me gusta una crema totalmente fina, sino que prefiero que queden pequeños trocitos de avellana para dar textura.
  • Conserva en un tarro de cristal y mantenlo en la nevera. Es preferible dejarlo reposar unas horas antes de consumirlo para que los sabores se “asienten” bien.
 

Espero que te guste esta receta, que es facilísima, rápida y sana. ¿Ya has probado el paté? Entonces, no te cortes y comparte tus impresiones más abajo y, si te da por subir alguna foto a
Instagram, no olvides mencionar el hashtag #poramoralosgofres, que me encanta saber de ti.
¡Hasta la próxima receta!
 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *