RECETAS

Pastelitos de crema y almendra veganos (Vegan custard and almond slices)

 

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Estos pastelitos combinan una crema de vainilla muy suave con una base cruda elaborada con almendras. Son perfectos para el té o el cafecito de media tarde.

 

Raw o no raw, esa es la cuestión

Las masas crudas nunca han sido lo mío. No porque no me gusten, sino porque la mayoría de los postres que he veganizado no suelen requerirlas. Sin embargo, después de visitar una dulcería raw, me he lanzado con este tipo de postres que, en muchísimos casos, son incluso mejores que las versiones que buscan ser fieles a los postres tradicionales. Además, resultan más ligeros.

En este caso, los pastelitos (no se me ocurría otro nombre…) no son técnicamente crudiveganos porque la crema se cocina. Diría que son un híbrido, en realidad.

 

Los ingredientes

La crema sigue la técnica de la crema pastelera vegana pero con una mezcla de leches, en concreto, coco y otra vegetal que se adapte a tu gusto. La leche de coco, si bien es más grasa que otras opciones, favorece ese toque suave y cremoso que contrasta muy bien con la masa, que es crujiente.

Esta, a su vez, la vamos a hacer con almendras. No he probado a prepararla con otros frutos secos, pero es muy probable que se puedan sustituir. Para que mantenga la forma, va a necesitar estar en un molde forrado con papel de horno en la nevera (yo he usado uno cuadrado de 20 x 20 cm). Al principio parece que va a ser difícil manejarla, pero verás que en realidad no es tan complejo.

PASTELITOS DE CREMA Y ALMENDRA VEGANOS

Acompaña un buen té con estos pastelitos que combinan una suave crema de vainilla con una masa crudivegana a base de almendras.
Tiempo de preparación15 min
Reposo3 h
Plato: Postre
Cocina: Vegana
Keyword: Almendras, Crema pastelera, Pastelitos, Raw
Raciones: 9 porciones

Ingredientes

Para la crema:

  • 1 lata (400 ml) leche de coco con una concentración del 24% aprox.
  • ½ taza (104 gr) leche vegetal de tu elección
  • ½ vaina de vainilla
  • 40 gr azúcar blanquilla
  • 3 y ½ cucharadas soperas maicena (harina fina de maíz)

Para la base

  • 1 taza (158 gr) almendras crudas
  • ½ taza (54 gr) copos de avena suaves
  • 4 cucharadas soperas sirope de agave
  • Una pizca de sal marina fina
  • Aceite vegetal para el molde (da igual el tipo)

Elaboración paso a paso

  • Forra el molde con papel de horno. Para asegurarte de que este no se mueve, primero embadurna el molde con un poco de aceite y, a continuación, encaja el papel.
  • Vierte los ingredientes de la base en un triturador o robot de cocina similar y muele hasta obtener una masa grumosa que se aglutine fácilmente.
  • Coloca la masa en el molde, cubriendo la superficie y presionando bien con una cuchara para conseguir una placa. Deja enfriar en la nevera.
  • Ahora, prepara la crema: pon la leche de coco con la vaina de vainilla en un calentador a fuego medio. Cuando hierva y comience a subir la leche, retira del fuego y deja reposar hasta que se enfríe.
  • Una vez fría, cuela la leche ya infusionada y viértela en otro calentador con el azúcar. En un recipiente aparte, mezcla la media taza de leche vegetal con la maicena, asegurándote de que no quedan grumos. Añádela a la leche de coco. Cocina a fuego bajo hasta que la crema haya espesado.
  • Saca el molde de la nevera y vierte sobre la masa la crema caliente. Cubre con film transparente (colócalo bien pegado a la crema. Este paso es opcional) y deja enfriar en la nevera durante 2 – 3 horas como mínimo.
  • Una vez pasado este tiempo y habiéndote asegurado de que la crema está bien fría, desmolda con cuidado y corta en porciones.
  • Sirve frío.

Notas

Nota 1: Para aprovechar bien la vainilla, antes de usarla, aplástala ligeramente con la parte no cortante de un cuchillo y luego córtala por la mitad verticalmente. Extrae las semillas y ponlas en la leche junto con la vaina.
Nota 2: Como siempre, te aconsejo mezclar la maicena y la leche en un tarro y agitar vigorosamente. Así te aseguras de que no quedan grumos.
Nota 3: Usar film transparente para cubrir la crema es opcional. Esta técnica evita que a la crema le salga esa capa de nata que a muchas personas les resulta desagradable. No obstante, supone un uso de plástico que, si no te molesta la nata, puedes evitar.

Espero que disfrutes con tus pastelitos. Como mejor quedan es en compañía de un buen té o un café (todo depende de cómo de dormid@ estés, my friend). ¿Ya los has cocinado? Entonces, no dudes comentar más abajo tus impresiones y, si te lanzas a subir alguna foto a Instagram, no olvides mencionar el hashtag #poramoralosgofres o a mí (@poramoralosgofres), que ya sabes que me encanta ver cómo te va por tu cocina.

 

¡Hasta la próxima receta!

 

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