RECETAS

Gachas de avena frías veganas al chocolate (overnight oats)


Para inaugurar el verano (¡por fin!) te traigo una receta que te va a saber de maravilla esas mañanas calurosas que están por llegar.


Si eres fan de la avena, seguro que ya habías visto en alguna parte eso de las overnight oats, que no es otra cosa que preparar las gachas en frío desde la noche anterior al día en que se van a desayunar (bueno, en realidad las puedes comer cuando quieras, siempre que las dejes en remojo un mínimo de 5 – 6 horas). Básicamente, se trata de hacer una mezcla con leche vegetal, copos de avena y el resto de ingredientes que decidas y dejarlo reposar toda la noche en la nevera en un recipiente hermético.

 

Normalmente, hago la mezcla en un bol y luego la guardo en un tarro de cristal (que reutilizo de los productos que compro en envase de vidrio. Me parece que es más barato, saludable y ecológico que usar recipientes de plástico) en la nevera. Suelo prepararla desde la noche anterior, después de cenar.


Esta forma de preparar las gachas tiene como ventajas que es un desayuno o
snack muy refrescante en verano (una vez las hice en invierno y no me gustaron nada, demasiado frías para mí) y que, al prepararse desde la noche anterior, te ahorra bastante tiempo por la mañana a la hora del desayuno. Por no mencionar que puedes llevártelas al trabajo o a clase (una vez me las comí en el tren de camino al trabajo. No fue la mejor experiencia del mundo, pero ese día en concreto no tenía muchas más opciones).

 

En cuanto al frío, la receta está ideada para tomarse así, pero sé que hay personas que antes de consumirlas las calienta unos segundos en el microondas. Supongo que eso dependerá de cada un@. Yo no las he calentado nunca porque para eso prefiero hacerme unas gachas tradicionales, bien calentitas.

 

En relación con los copos de avena, soy consciente de que en muchos comercios solo tienen avena, sin más. Pero los copos en realidad pueden ser suaves o fuertes. La diferencia es cómo de procesados están, de modo que los copos fuertes son más duros y tardan más en cocinarse, mientras que los suaves son muy blanditos y apenas tardan unos minutos. A mí me recuerdan en cuanto a su aspecto, por hacer una analogía bastante burda, al arroz integral y el arroz blanco, aunque la avena tanto fuerte como suave es integral. Si quieres leer algo más sobre los distintos tipos de copos de avena, puedes hacerlo aquí –en inglés-.
Copos de avena fuertes. Imagen bajo licencia CC0 Creative Commons (vía Pixabay)


Para hacer las gachas en frío te recomiendo los copos de avena fuertes, ya que van a estar en remojo toda la noche, y si son suaves se van a quedar demasiado “momios”, no sé si me explico. Por el contrario, para las gachas tradicionales, aunque puedes usar los fuertes, si quieres ahorrar tiempo, te recomiendo los suaves.

 

Supongo que los copos fuertes se podrán conseguir en distintos lugares y si son ecológicos mejor, pero sé que a veces eso se convierte en una tarea casi imposible así que, de las superficies que están más extendidas por el país, te recomiendo los de Lidl, que tiene de los dos tipos, a un precio muy asequible, con una calidad que me convence y vienen en envases de papel (hay que intentar reducir el consumo de plástico todo lo que podamos, es terrible el daño que hace a los animales y al planeta). ¡Si los consigues en otra parte o de otra marca, no dudes en compartirlo en los comentarios, porque nos ayudarás a tod@s!
Copos de avena suave. Imagen bajo licencia CC0 Creative Commons (vía Pixabay)

Por cierto, ahora que menciono a Lidl… Normalmente no hablo de marcas en los artículos, porque como las recetas generalmente usan materias primas muy genéricas, no suele importar. Pero a veces sí que te recomiendo un producto u otro. En esos casos, lo hago solo para facilitarte las cosas y basándome en mi experiencia probando y probando multitud de cosas hasta encontrar las que mejor funcionan en las recetas. Ninguno de esos posts son patrocinados (¡ojalá tuviera sponsors! pero no estoy en ese nivel de blogueo, así que no es el caso). Solo quiero que lo sepas, por si pudiera llevarte a confusión en algún momento. Si eso llegara a pasar, lo de los patrocinadores, digo, lo dejaría muy claro en el post patrocinado.

 

Ahora sí, sigo con las gachas. La receta lleva chocolate, porque es la que me parece que mejor funciona para empezar a familiarizarse con este plato. Pero tú puedes introducirle los cambios que creas, siempre y cuando mantengas la proporción de tres cuartos de taza de leche vegetal por cada media taza de copos. Si te gustan muy espesas, podrías reducir la cantidad de leche a la misma cantidad que de avena, es decir, media taza de leche por media taza de avena.

 


Por último, te recomiendo que le añadas semillas de chía (si no has oído hablar sobre ellas,
puedes leer algo aquí), tal y como te indico en la receta, porque al adoptar una textura gelatinosa al contacto con la leche, hace que las gachas queden un poco más aglutinadas, sin desligarse tanto los copos de la leche. Si no tienes a mano chía, puedes usar semillas de lino (más info aquí), preferiblemente picado. Para esta receta no me gusta en polvo, pero supongo que depende de cada un@.

Si te gusta la avena, una receta que podría interesarte es la de las gachas de avena tradicionales en su versión vegana.
 

GACHAS DE AVENA FRÍAS VEGANAS AL CHOCOLATE (OVERNIGHT OATS)

Esta receta de gachas de avena es muy simple y te ahorrará tiempo por las mañanas. Se prepara y consume en frío.
Tiempo de preparación5 min
Tiempo de reposo mín.5 h
Plato: Desayuno
Cocina: Estadounidense, Vegana
Keyword: Almendras, Avena, Chía, Chocolate, Overnight oats
Raciones: 1 persona

Ingredientes

  • 1/2 taza (50 gr) copos de avena fuertes
  • 3/4 taza (169 ml) leche vegetal (puede ser cualquiera, yo me decanto por la de soja)
  • 1 y 1/2 cucharita sirope de agave (vale otro endulzante)
  • Una pizca de sal marina fina
  • 1/2 cucharita extracto de vainilla
  • 1 cucharada sopera semillas de chía (vale lino)
  • 2 cucharadas soperas almendras crudas picadas
  • 1 cucharita cacao puro desgrasado en polvo

Elaboración paso a paso

  • Mezcla todos los ingredientes en un recipiente.
  • Introduce en un tarro o tupper y deja en reposo en la nevera al menos 5 – 6 horas, preferiblemente toda la noche.
  • Sirve frías, en el propio recipiente de vidrio. Remueve antes de consumirlo, para que el chocolate quede bien fusionado.

Espero que te gusten estas gachas de avena, que son bastante fresquitas para el verano y te van a ahorrar tiempo en el desayuno. ¿Has probado ya la receta? Entonces, no olvides comentar qué te ha parecido y, si te animas a subir alguna foto a Instagram, lánzate y menciona el hashtag #poramoralosgofres, y así podré ver cómo te lo estás montando en tu cocina vegana.

¡Hasta la próxima receta!

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