RECETAS

El mejor chocolate caliente vegano

 
¡Qué bien sienta un chocolate calentito durante las tardes de frío! En mi opinión, junto con el chai latte, es la bebida más confortable que existe.

 
Es capaz de despertarme gracias a la cafeína que contiene, pero sin llegar a hacer el mismo efecto que el café porque las cantidades de esa sustancia son mucho menores en el cacao. También me calienta el cuerpo y satisface a la golosa que llevo dentro. Por no hablar de la sensación de felicidad que parece que me invade cada vez que me tomo una taza de chocolate, supongo que algo tendrá que ver con eso de la feniletilamina, la dopamina y la serotonina que tiene.
 

 

Imagen bajo licencia CC0 Creative Commons (vía Pixabay).
  
Por todo eso, el chocolate caliente me parece ideal para esas noches interminables de estudio. Creo que, junto al café, es una de las cosas que más habré consumido durante mis años universitarios. De hecho, Napoleón Bonaparte solía tomar un chocolate cuando trabajaba más allá de la media noche en un café de París, y Nietzsche dice claramente en su libro Ecce Homo que una buena taza de cacao bien cargado ayuda a aclarar la mente. Y yo, como siempre he seguido a Nietzsche, le compré la idea. Así que, imagínate, los kilos de cacao puro en polvo volaban en mi casa.
 
Curiosamente, antes de esa etapa en la Universidad, odiaba el chocolate en todas sus variantes. No era capaz de tomarme ni una onza sin tener que beberme detrás un vaso de agua para eliminar el regusto a cacao. Era horrible. Me sentía como un bicho raro, porque todo el mundo a mi alrededor lo adoraba. Pero un día, así, de repente, me dio por comerme unas galletas que llevaban chocolate y me encantó. Desde entonces, mi relación con el cacao ha sido de amor incondicional, y tengo que confesar que cada vez que pienso en él, lo que viene a mi mente es la película de Charlie y la fábrica de chocolate, con esa increíble cascada de chocolate líquido que desembocaba en el río. Se me hace la boca agua con solo imaginarlo…
 

 

Imagen bajo licencia CC0 Creative Commons (vía Pixabay).
  
Lo mejor del chocolate caliente casero es que puedes controlar exactamente la calidad y la cantidad de los ingredientes, por no mencionar que a veces puede resultar difícil encontrar cafeterías donde sirvan chocolate vegano. Además, puede ser una bebida sana (simplemente leche vegetal y cacao) o una verdadera comfort drink con su marshmallow fluff por encima, lo que te permite adaptarlo a tu dieta e, incluso, tomarlo todos los días.
 
La receta que te traigo hoy es mi favorita, aunque, claro está, tú puedes adaptarla a tu gusto: le puedes añadir un poco más de dulzor, incluir canela o incrementar la cantidad de sal para hacer un salted hot chocolate (que me encanta). ¿Sabías que la sal y el cacao se llevan de maravilla? La sal potencia muchísimo el sabor del chocolate, y si le añades un poco más de lo normal, verás que tendrá un deje salado que le da una nueva dimensión. Es como el picante o la naranja. Merece la pena probarlos.
 
 
 

CHOCOLATE CALIENTE VEGANO

El mejor chocolate caliente vegano. Perfecto para esas tardes de frío o para las noches interminables de estudio. ¡Pruébalo con un poco de marshmallow fluff vegana por encima!
Tiempo de preparación5 min
Plato: Bebida
Cocina: Española, Estadounidense, Vegana
Keyword: Chocolate caliente, Marshmallow fluff
Raciones: 1 persona

Ingredientes

  • 250 ml leche vegetal (yo uso soja)
  • 3 cucharitas de café de maicena
  • 2 cucharitas de café de cacao puro desgrasado en polvo
  • Endulzante a tu gusto (yo suelo usar media cucharita de sirope de agave porque el marshmallow es suficientemente dulce de por sí. Pero puedes ajustar esta cantidad)
  • Una pizca de sal marina gruesa
  • Marshmallow fluff (opcional, pero recomendable para una felicidad absoluta)

Elaboración paso a paso

  • Separa una parte de la leche y añade el cacao y la maicena. Mezcla bien. El objetivo es que no quede ningún grumo, porque eso podría ser muy desagradable al beber el chocolate. Yo suelo verter estos ingredientes en un tarro de cristal y lo agito. Nunca falla.
  • Añade la mezcla anterior con el resto de la leche, la sal y el endulzante en un cazo. Pon a fuego medio – alto y remueve con unas varillas manuales constantemente. Cuando espese (normalmente coincidirá con el momento en que va a hervir), retira del fuego.
  • Sirve y corona con marshmallow fluff en la cantidad que desees. ¡Disfruta!

Notas

Única: Mi receta de la marshmallow fluff vegana está disponible en esta página. Puedes acceder a ella a través de este link.
 
 
Espero que te lances con el chocolate caliente y ¡no olvides comentar! Por cierto, ¿te has atrevido a probar la versión salada u otra? Yo hace poco probé uno con chili. No es mi favorito, cierto, pero me pareció un sabor interesante. ¿Y que me dices de las noches en vela? ¿Se te había ocurrido ya lo del chocolate caliente o eres más del café bien cargado?
¡Hasta la próxima receta!

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