RECETAS

Cannelloni de calabacín al horno (veganos)

 
Creo que ya he dicho anteriormente que me encanta la pasta, sobre todo los espagueti, los canelones y la lasaña. Si por mí fuera, los comería todas las semanas como mínimo una vez, pero no creo que haya que abusar, principalmente porque mis favoritos son los tradicionales, de trigo. Por eso, me gusta variar estos platos con otras alternativas, como las espirales de lentejas rojas o los macarrones de trigo sarraceno.

 
 
Pero esta Semana Santa no he podido resistirme y he tenido que probar una pasta para canelones que, en lugar de venir en láminas, viene cerrada en forma de tubo y no necesita ser hidratada antes de rellenarla. La he comprado en Lidl (aunque me imagino que también la habrá de otras marcas), y la verdad es que me ha encantado. El caso es que hay que preparar el relleno e introducirlo directamente en los canutos de pasta, que posteriormente se cubren con la salsa y se cocinan en el horno durante casi una hora. De modo que nos saltamos la fase de cocinar las placas de pasta aparte para poder rellenarlas después y disminuimos el riesgo de destrozarlas, que a mí siempre se me echan a perder unas cuantas (si bien es cierto que los canutos también pueden romperse si se les pone demasiado relleno).
 

 

Tubos de pasta para canelones
  
Normalmente, el relleno de los canelones lo hago con boloñesa (puedes mirar mi receta de boloñesa estilo Carmela para inspirarte) y la salsa con bechamel vegana, pero tenía ganas de cambiar y me lancé con un relleno de calabacines y salsa de tomate, que me gustó bastante. Recuerda que es un plato que lleva algo de tiempo de preparación: cocinar el relleno te tomará por lo menos 20 minutos, sin contar con el tiempo que conlleva introducirlo en los tubos, más unos 50 minutos de horneado. Además, es una receta que, como todos los canelones y las lasañas, parece que está incluso más rica una vez ha reposado varias horas, así que puedes hacerla con bastante antelación (incluso desde el día anterior) y simplemente calentarla antes de comerla.
 
 
 

CANNELLONI DE CALABACÍN AL HORNO

Prepara tus propios canelones veganos con este relleno de calabacín, que se caracteriza por ser cremoso y de sabor delicado. La receta está diseñada para usarse en tubos de pasta de canelón que se rellenan en crudo y se cocinan al horno.
Tiempo de preparación20 min
Tiempo de cocción50 min
Relleno de los tubos15 min
Tiempo total1 h 25 min
Plato: Almuerzo, Cena
Cocina: Italiana, Vegana
Keyword: Calabacín, Canelones, Cannelloni, Salsa de tomate
Raciones: 18 canelones (aprox.)

Ingredientes

  • 600 gr calabacines pelados (unos 4 calabacines medianos)
  • 2 latas tomate natural triturado (aunque también puedes hacer la salsa tú mism@ con tomates naturales. Cada lata que yo he usado pesa 390 gr netos)
  • 1 taza (225 ml) leche de soja
  • 6 cucharadas soperas harina de trigo común
  • 50 ml aceite de oliva virgen extra
  • Sal marina gruesa
  • 1/4 cucharita nuez moscada molida
  • 1/4 cucharita pimienta blanca molida
  • 1/4 cucharita pimienta negra molida
  • 2 y 1/2 cucharitas azúcar (opcional)
  • Orégano seco
  • Más aceite de oliva virgen extra para sofreír y engrasar los moldes
  • Pasta de canelones en tubos (18 unidades, aprox.)

Elaboración paso a paso

  • Prepara el relleno: pela los calabacines y córtalos en dados de aproximadamente medio centímetro. Pon los 50 ml de aceite de oliva en una olla, añade los calabacines y un poco de sal y sofríe a fuego medio hasta que estén blanditos y hayan reducido su volumen. Entonces, incorpora la harina. Remueve bien para que absorba el líquido de la verdura y el aceite y sigue sofriendo durante dos o tres minutos. Ahora, añade la leche poco a poco sin parar de remover, para evitar la formación de grumos de harina. Utiliza unas varillas manuales si es necesario. Mantén en el fuego sin dejar de mover hasta que la mezcla espese lo suficiente como para poder trabajar cómodamente con ella en los canutos. Normalmente, estará lista unos dos o tres minutos después de que haya entrado en ebullición. Incorpora la nuez moscada, la pimienta blanca y más sal si fuera necesario, y remueve para repartir las especias. Deja enfriar.
  • En un recipiente aparte, vierte el tomate triturado, la pimienta negra, el azúcar y un poco de sal. Mezcla. No es necesario calentarla porque ya se cocinará durante casi una hora en el horno.
  • Escoge el recipiente en el que vas a colocar los canelones, yo he usado dos fuentes rectangulares en las que me cabían 9 canutos. Te aconsejo no apilar los canelones en dos filas, porque necesitan estar bañados en abundante salsa para hidratarse y si los amontonas es probable que no se cocinen como esperas. Asimismo, creo que es importante que los canelones no queden demasiado holgados en el recipiente que elijas. En cualquier caso, engrásalo con aceite de oliva y reserva.
  • Precalienta el horno a 200º C.
  • Saca del envoltorio los tubos de pasta y, con una cucharita lo más pequeña posible, ve introduciendo el relleno de calabacines de modo que los canutos queden llenos. Según los vas rellenando, colócalos en el recipiente donde los cocinarás, no esperes a tenerlos todos listos para colocarlos, por si alguno se te abre por la presión.
  • Una vez rellenos y colocados los canelones, cubre con la salsa de tomate. Yo la dividí en dos partes iguales, puesto que usé dos fuentes. Espolvorea orégano por encima y cubre con papel de aluminio. Introduce en el horno y cocina durante 45 – 50 minutos. Deja enfriar unos minutos antes de consumir si los vas a comer después de hacerlos, porque es un plato que aguanta muchísimo el calor. Sirve tal cual o con un poco de queso vegano espolvoreado, como he hecho yo.

Notas

Nota 1: Si dudas si los canelones están hechos una vez transcurrido el tiempo, o sospechas que pueden haberse cocinado antes, basta con destapar la fuente con cuidado (pues saldrá vapor de ella y podrías quemarte), y pinchar un canelón con un palillo. Si está blando, con la textura propia de la pasta cocida, están cocinados.
Nota 2: Esta pasta tiene tendencia a agrietarse por la presión y el calor del relleno. Por eso, te aconsejo que los rellenes lo más rápido posible y que los coloques en la fuente inmediatamente, sin esperar a tenerlos todos rellenos para colocarlos ya que, si se ha estallado algún tubo, serán más difíciles de manejar.
 
 
 
Espero que hayas probado esta receta y hayas disfrutado con ella. ¡No olvides comentar! Por cierto, ¿eres fan de la pasta de canelones en canutos o prefieres las placas de toda la vida? A mí me gustan ambas, la verdad es que no podría decidirme entre ellas, porque las dos tienen puntos positivos. Creo que los tubos tienen la ventaja de que no se rompen tan fácilmente y una vez los metes en el horno te puedes «olvidar» de ellos hasta que suene el temporizador. Pero las placas tradicionales me parece que dejan los canelones más redonditos y prietos. Ahora sí, el sabor en ambos casos es increíble, así que seguiré usando las dos, según la receta concreta que vaya a cocinar.
 
¡Nos vemos en la próxima receta!
 
 

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