RECETAS

Bizcocho marmolado vegano (Vegan marble cake)

 
Esta receta de bizcocho o queque es esponjosa, te permite jugar con la decoración gracias al contrate de color que aporta el cacao y tiene sabor “dos chocolates”, que recuerda a una mezcla de chocolate con leche y chocolate blanco.

 
Ya sabes que me encantan los queques veganos. No sé por qué, pero es que parece que siempre van bien con el café, con el té, con un vaso de leche (sobre todo de almendras, para mi gusto) o con cualquier infusión, en realidad. Vamos, que si no fuera porque se acaban rapidísimo y los excesos dulces no son buenos, tendría siempre preparado uno en la cocina para quitar esa pereza que a veces da a media tarde con un buen té matcha.
 
 
 
Aunque mi favorito es el de chocolate (que tampoco es que le haga ascos al de vainilla), últimamente tenía ganas de desarrollar una receta similar pero no igual. Y se me ocurrió lo del bizcocho marmolado, que mejor ni te digo cuántas pruebas he tenido que hacer para conseguir un resultado que me gustara porque esa ya es otra historia.
 

Los ingredientes

Como no quería que este queque fuera simplemente una mezcla de mis recetas del bizcocho de vainilla y del de chocolate, decidí cambiar dos ingredientes muy importantes. Por un lado, la parte de chocolate la hacemos con chocolate fondant, en lugar de cacao puro en polvo. Y, lo creas o no, este detalle cambia bastante el sabor y la textura.
 
¡Ups! El borde del queque se estropeó al colocarlo en la tabla…
 
Por otro lado, la parte blanca no es simplemente de vainilla. Para nada. Le vamos a añadir manteca de cacao, que es el elemento esencial a la hora de hacer chocolate blanco, de modo que queda una masa que recuerda a este en su sabor.
 
Además de eso, lógicamente, también cambian otros ingredientes y sus proporciones, pero creo que lo más importante es lo relativo al chocolate y la manteca.
 

Cómo conservarlo. Mi truco para que esté siempre como recién horneado

En cuanto a la conservación, normalmente en casa no aguanta mucho tiempo (ejem…), tengo que reconocerlo. Pero es como cualquier otro bizcocho: si lo conservas en un recipiente hermético debería en buenas condiciones durante una semana aproximadamente.
 

Es cierto que, a veces, y sobre todo con los postres veganos (por eso de que suprimimos el huevo de la receta), según va pasando el tiempo, las masas tienden a condensarse. Y ya ni te cuento si mantienes el queque en la nevera. Pero no pasa nada, para eso también tengo una solución que funciona el 99,9% de las veces: pon el trozo de queque en el micro unos segundos (en torno a 10). Se ablandará y parecerá recién hecho. Eso sí, no te pases de tiempo pues no solo se recalentará, sino que se puede resecar al evaporarse el líquido que contiene. Este remedio es aplicable prácticamente a casi cualquier otro postre tipo bollo, pastel o pan.
 
 
Por cierto, ya que hablamos del asunto del huevo en la cocina vegana, he creado un e-book en el que trato las distintas técnicas para sustituirlo en las recetas. Para recibirlo gratuitamente en
Este queque lo hice otro día, ¿ves cómo cambia el dibujo?
 

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Receta de leche de soja casera (por si te lanzas a usar tu propia leche en esta receta)
 
 

QUEQUE MARMOLADO VEGANO

Ve calentando el horno para preparar este delicioso bizcocho con sabor dos chocolates.
Tiempo de preparación15 min
Tiempo de cocción40 min
Reposo de la buttermilk5 min
Tiempo total1 h
Plato: Postre
Cocina: Española, Vegana
Keyword: Bizcocho marmolado, Doble chocolate, Queque
Raciones: 1 queque mediano

Ingredientes

  • 320 gr harina de trigo común
  • 120 gr azúcar blanquilla
  • 4 y 1/2 cucharitas levadura química
  • 340 ml leche de soja
  • 100 ml aceite suave (yo prefiero girasol)
  • 1 cucharada sopera jugo de limón recién exprimido
  • 2 cucharitas maicena (u otro almidón como la harina de arroz)
  • 2 cucharitas sirope de agave
  • 1 cucharita agua fría
  • Una pizca de sal marina fina
  • 100 gr chocolate fondant (comprueba que sea vegano)
  • 2 y 1/2 cucharitas extracto de vainilla (para la parte blanca de la masa)
  • 1/2 cucharita extracto de vainilla (para la parte de chocolate de la masa)
  • 1 cucharada sopera manteca de cacao no desodorizada (para la parte blanca de la masa)
  • Aceite de coco para engrasar el molde
  • Papel de horno para cubrir la base del molde (si fuera necesario)

Elaboración paso a paso

  • Primero, pon a hacer la buttermilk: mezcla la leche con el jugo de limón y reserva durante al menos 5 minutos.
  • Precalienta el horno a 180º C.
  • En un recipiente, mezcla la harina, la sal y la levadura. En otro, la maicena, el sirope de agave y el agua, con cuidado de que no queden grumos.
  • En otro recipiente aparte, vierte el aceite y el azúcar, remueve durante unos minutos. Añade la buttermilk hasta que se combine la mezcla y el azúcar esté disuelta en gran parte. Incorpora sobre este líquido la mezcla de ingredientes secos poco a poco. Te aconsejo añadir un tercio de la harina, remover bien, y repetir hasta acabar la harina.
  • Incorpora a la masa la mezcla de la maicena.
  • Ahora, divide la masa en dos partes más o menos iguales y reserva (cada una en un bol diferente).
  • Derrite el chocolate al baño maría. Esto es, pon en un calentador un poco de agua a fuego alto. Sobre este calentador, encaja un bol con el chocolate troceado dentro. Remueve cada cierto tiempo. Verás cómo se va derritiendo con el calor del vapor del agua. Una vez derretido, vierte el chocolate sobre una de las mitades de la masa, junto con 1/2 cucharita de extracto de vainilla. Mezcla bien.
  • Derrite la manteca de cacao, siguiendo el mismo método que para el chocolate. Viértela junto con las 2 y 1/2 cucharadas de extracto de vainilla en la otra mitad de la masa. Remueve bien.
  • Engrasa el molde que hayas elegido con un poco de aceite de coco y pon papel de horno en la base si fuera necesario. Mete el molde en la nevera un par de minutos para que el aceite se fije.
  • Es el momento de verter las dos masas en el molde. Puedes hacerlo en el orden que te apetezca. Hay quien vierte un poco de cada masa de forma sucesiva hasta acabarla, de modo que el queque queda como si tuviera un dibujo parcheado. También puedes verter toda la masa de chocolate primero y, encima, la blanca (o al revés) y, con un cuchillo o palillo, comenzar a remover la masa en el molde hasta conseguir un patrón que se parece a las vetas típicas del mármol. Puedes combinar las masas como mejor se te ocurra.
  • Hornea a 180 ºC de 30 a 40 minutos, dependiendo del molde y el tipo de horno, asegurándote de que está cocinado cuando, al introducir un palillo en el centro del bizcocho, este sala totalmente limpio.
  • Deja enfriar unos 10 minutos antes de desmoldar.

Notas

Nota 1: El chocolate y la manteca de cacao también se pueden derretir en el microondas. Simplemente, ponlos durante periodos de 15 segundos, sacándolos para remover y así evitar que se quemen (el chocolate es bastante delicado en este sentido, por eso recomiendo el baño maría). Si usas la técnica del baño maría, asegúrate de que el agua nunca entra en contacto con el interior del bol en el que está el chocolate porque, si eso sucede, el chocolate “se corta” y no derrite bien. Lo ideal sería que, si el agua llega a tocar el bol, sea solo en la base, no más.
Nota 2: A la hora de verter las masas en el molde, como he comentado, el patrón que elijas depende de ti. En las fotos ves distintos dibujos que he hecho en diferentes ocasiones. En algunos se nota más el contraste entre el chocolate negro y el blanco que en otros.
Nota 3: Cada horno es un mundo. Por ello, lo que en unos puede tardar 30 minutos en otros puede tomar 45 en cocinarse. Además, la forma del molde que elijas también influye. Por eso, te recomiendo que compruebes de forma regular tu bizcocho y que, cuando hayan pasado 25 minutos de cocción (no abras el horno antes, que la masa se baja), comiences a plantearte pincharlo con un palillo si ya parece que está cocinado.
 
 
Espero que te lances a probar esta receta. Al principio parece un poco lío cuando la lees, pero te aseguro que en la práctica no es nada compleja, simplemente ten a mano varios recipientes para ir separando las cosas. Y en cuanto al dibujo, experimenta hasta que consigas un método que dé el patrón que más te guste.
 
¿Ya has probado el queque marmolado? Entonces, no olvides comentar más abajo tus impresiones y, si subes alguna foto a Instagram, anímate y menciona el hashtag #poramoralosgofres o a mí (@poramoralosgofres), que ya sabes que me chifla saber de ti.
 
¡Hasta la próxima receta!

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