RECETAS

Aprende a hacer gachas de avena veganas (estilo tradicional)

Hace ya unos buenos años que la avena se puso de moda… y llegó para quedarse.

Digo que se puso de moda porque no es un cereal habitual en la cultura española (aunque sí en la anglosajona, por ejemplo), o por lo menos yo siempre tuve dificultades para conseguirla en el supermercado cuando estaba en el instituto. Y cuando la encontraba, o era carísima porque casi siempre venía de Alemania o Inglaterra, o llevaba tanto tiempo en los estantes que ya tenía hasta insectos dentro. Por suerte, ahora la puedes encontrar en todas las superficies, grandes y pequeñas, de marcas españolas y extranjeras e, incluso, de marca blanca, lo que hace su precio mucho más asequible.
 
 
Me apuesto lo que sea a que ya has probado, como mínimo, la leche de avena y que habrás leído en algún sitio que la avena tiene multitud de beneficios. Entre ellos, (y ahora te hablo de los copos) hay que destacar que es un cereal integral, compuesto por carbohidratos complejos, lo que hace que sea de absorción lenta y que mantenga los niveles de glucosa en sangre estables. De esta forma, se supone que te mantiene con energía durante más tiempo que los carbohidratos simples. Además, como es integral, tiene mucha fibra (bueno para tu tránsito intestinal, ya me entiendes) y al tomar líquidos tras ingerirla se hincha, manteniéndote saciad@ por largos periodos. Y eso, entre otros tantos beneficios (cualquiera diría que me dedico a vender avena). El caso es que, otra de las ventajas de los copos de avena, es que resultan ser un alimento muy equilibrado (por cada 100 gr tienen 58 gr de carbohidratos, 7 gr de grasa y 11 gr de proteínas, aproximadamente), lo que los convierte en el desayuno ideal.
 
Los copos de avena con el agua, justo antes de cocinarlos.

Ahora bien, si alguna vez intentaste cocinar gachas de avena (o
porridge, como le dicen los ingleses), seguro que te pasó alguna de estas cosas: 1. En un intento de ser muy san@ pasaste de endulzarlas con algo, lo que fuera, y te dio tanto asco que juraste no volver a comerlas jamás; 2. Las cocinaste con leche. Al principio te recordó a una especie de arroz con leche y te hizo gracia la idea, pero luego, para tu desgracia, descubriste que se te quedó un pegote quemado en el caldero que casi no logras sacar; 3. Calculaste fatal las cantidades y, bien te moriste de hambre a las dos horas, bien te estreñiste porque luego no bebiste agua de lo empachad@ que estabas; 4. Te salieron fabulosas y, en tal caso, te felicito.
 
Los copos ya cocinados, con la leche de soja y el sirope de agave.

Si estás entre las tres primeras opciones, no desesperes, porque hoy te traigo la solución. Yo tuve ciertos conflictos con la avena porque nunca me convencía cómo me quedaba, por eso me dediqué a investigar hasta que vi un programa en el que Jamie Oliver explicaba los errores que se cometen al cocinar las gachas y las muchísimas variantes de preparación que hay. Y probando, probando, saqué la receta que te dejo hoy, que es la versión vegana de la forma tradicional de hacerlas en Inglaterra. Por cierto, ya que hablamos de Jamie Oliver, si te interesa,
puedes acceder a su página oficial aquí (en inglés). Él no es vegano, pero es muy abierto al respecto y suele compartir recetas vegetarianas fácilmente veganizables, o directamente veganas. 
 
Normalmente, como ya comenté en alguna ocasión, el desayuno es mi comida favorita del día, así que me encanta hacerlo a lo grande y tomarme mi tiempo. Si buscas ideas para completar tu desayuno, tal vez te interesen estas recetas:
 
Paté de guisantes vegano, un sabor diferente que va genial en tostadas.
 
Hummus vegano, que al fin y al cabo es como un paté de garbanzos.
 
Chai latte, porque vas a necesitar hidratarte después de tomar tanta fibra.
 
Como verás en la receta, el secreto para las gachas ideales consiste en añadir sal cuando las preparas (sí, sal) y cocinarlas en agua, no en leche, lo que, además de afectar al sabor, evitará que se te quemen. Asimismo, es un plato rapidísimo y que, con esos dos trucos, no tiene ninguna complicación. Bueno, ahora sí, te dejo con la receta.
 
 

GACHAS DE AVENA VEGANAS (ESTILO TRADICIONAL)

Con esta receta podrás preparar la versión vegana de las gachas de avena tradicionales, una fórmula básica a la que le puedes añadir lo que te apetezca para no aburrirte nunca.
Tiempo de preparación10 min
Tiempo total10 min
Plato: Desayuno
Cocina: Británica, Vegana
Keyword: Copos de avena, Gachas de avena, Porridge
Raciones: 1 persona

Ingredientes

  • 50 gr copos de avena (gruesos o suaves, dependiendo de tu gusto personal)
  • Agua
  • Una pizca de sal marina gruesa
  • Canela en polvo (al gusto y opcional)
  • Sirope de agave (al gusto)
  • 1 plátano (sustituible por otra fruta)
  • 20 ml leche vegetal (aunque puedes aumentar esta cantidad si las quieres más líquidas)
  • Semillas de chía u otra (opcional)

Elaboración paso a paso

  • Vierte los copos de avena en un calentador y cubre con agua. Añade una pizca de sal y cocina a fuego medio – bajo hasta que la avena haya absorbido el agua y tengas una pasta pegajosa. Retira del fuego.
  • Incorpora la leche y mezcla bien. Verás que la pasta se vuelve algo más cremosa. Si lo deseas, puedes hacerla más líquida añadiendo más leche. Ahora, vierte la cantidad de agave que quieras y mezcla.
  • Sirve en un bol o taza, espolvorea canela por encima, puedes añadir más sirope si quieres un extra de dulzor. Corta el plátano en rodajas y colócalo como topping, y espolvorea las semillas que hayas escogido. Consume caliente.

Notas

Única: Cuando digo “una pizca de” me refiero a la cantidad del ingrediente en cuestión que puedes coger entre tus dedos índice y pulgar.
 
Como ves, preparar unas buenas gachas de avena es facilísimo y es un plato bastante sano, del que puedes eliminar incluso el sirope si te basta con el dulzor que incorpora la fruta.
 
Espero que pruebes esta receta y que te lances a investigar otros ingredientes para personalizarlas. Si ya has hecho tus gachas, no olvides comentar para compartir tu experiencia con tod@s, y si te animas y subes alguna foto de esta receta a Instagram, no olvides mencionar #poramoralosgofres, que me encantará ver cómo te lo montas en la cocina.
 
Por cierto, te agradecería mucho que comentaras si querrías que compartiera más ideas de avena para desayuno, porque me gustaría hacer recetas que te interesen.
¡Hasta la próxima receta!
 
 

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