RECETAS

Albóndigas veganas. Receta básica (Vegan meatballs. Basic recipe)

 
Hoy traigo una receta de albóndigas veganas que no tienen nada que envidiar a las tradicionales, con el plus de que estas son 100% cruelty free.

 
Esta es la segunda receta de albóndigas que cocino. La primera, que solía hacer mucho cuando era vegetariana, era a base de tofu. Tenían un sabor exquisito, pero nunca llegué a cogerles el punto como para que fueran fáciles de manejar, ya que el tofu resultaba demasiado delicado y, de una u otra forma, terminaban rompiéndose.
 
 
La receta de hoy, por el contrario, resulta mucho más fácil de usar. Es cierto que las albóndigas no son tan resistentes como las tradicionales, pero son muy manejables. Me recuerdan ligeramente a unas albóndigas de pollo que solía comer cuando era pequeña, aunque las recuerdo con un sabor algo más suave y cargadas de culpa (ya me entiendes).
 
Estas albóndigas las he hecho tanto en el horno, prácticamente sin usar aceite, como fritas en aceite de oliva. Ambas formas de cocinarlas están bien, siendo la diferencia que las fritas quedan un poco más crujientes. No les he añadido ningún tipo de salsa, por eso te presento la receta como una fórmula básica a la que le puedes añadir la que quieras. Y, pese a no llevar salsa, el interior de las albóndigas queda muy jugoso.
 
 
El fin de semana las cociné para toda la familia y l@s no vegan@s las disfrutaron muchísimo. Así que eso es, por sí solo, todo un logro.
 
Si decides cocinar estas albóndigas en el horno, puedes ahorrarte la parte de enharinar las bolitas una vez hechas. Si las fríes no puedes obviar este paso. Asimismo, al igual que las albóndigas tradicionales, si les va a añadir alguna salsa, fríelas primero y luego cocínalas durante un par de minutos dentro de la propia salsa.
 
 
En cuanto a los ingredientes que he usado, la soja texturizada fina y la polenta instantánea son esenciales. La polenta es la amarilla, que es de millo (o maíz), que es la más fácil de conseguir. Sé que las hay blanca (de castañas) y oscura (de trigo sarraceno), pero nunca las he usado, así que no me atrevo a decir si pueden sustituir a la amarilla en esta preparación. Puedes leer un poco más sobre la polenta aquí. Por cierto, por ahí he leído que hay quien sustituye la polenta con harina de millo/ maíz (como la de hacer arepas, no con maicena), pero yo nunca he probado a hacerlo.
 
Aparte de esos dos ingredientes, que puede ser que no los tengas en casa habitualmente, el resto son bastante simples, como cebolla, ajo o salsa de soja.
 
 
**Actualización: Finalmente, he probado a sustituir la polenta por harina de millo o maíz precocida (la de hacer arepas, no maicena) y tengo que decir que sí que funciona. Las cantidades y el proceso son los mismos, simplemente cambia la polenta por esta harina**.
Antes de dejarte con la receta de las albóndigas, otros platos que pueden interesarte son:
 
 
 
 

ALBÓNDIGAS VEGANAS

Esta es una receta básica de albóndigas veganas a las que puedes añadir cualquier tipo de salsa o comer solas.
Tiempo de preparación30 min
Reposo de la masa30 min
Tiempo total1 h
Plato: Almuerzo, Cena
Cocina: Española, Vegana
Keyword: Albóndigas, Harina de maíz, Harina de millo, Polenta, Soja texturizada
Raciones: 33 albóndigas (del tamaño de un bocado)

Ingredientes

  • 1/4 taza (55 gr) polenta amarilla instantánea (en caso de no tener, se puede sustituir por harina de millo/ maíz precocida, que es con la que se hacen las arepas)
  • 1 y 1/4 taza (290 ml) agua caliente (hirviendo) para hidratar la polenta
  • 1 taza (80 gr) soja texturizada fina
  • 1 cebolla mediana
  • 2 dientes de ajo
  • 1 y 1/2 cucharada sopera aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada sopera salsa de soja baja en sodio
  • 1/4 taza (68 ml) agua adicional
  • 1– 2 cucharada sopera pan rallado
  • 1 cucharita sal marina fina (cantidad variable según gusto)
  • Pizca de pimienta blanca molida (a incrementar según gusto personal)
  • Harina (preferentemente maicena o harina común para enharinar las bolitas)
  • Más aceite de oliva virgen extra para freír

Elaboración paso a paso

  • Pela y pica la cebolla y los ajos lo más pequeño posible. Vierte al aceite de oliva en una sartén y sofríe a fuego medio – bajo hasta que la cebolla esté blanda.
  • Mientras, pon la soja texturizada, la sal y la pimienta en un recipiente. Aparte, mezcla la polenta con el agua caliente hasta obtener una especie de crema. Viértela sobre la soja texturizada. Incorpora el agua adicional, la salsa de soja y las verduras sofritas. Mezcla bien.
  • Añade una cucharada de pan rallado. Mezcla. Si consideras que la masa está demasiado húmeda, añade otra cucharada de pan y así sucesivamente.
  • Deja reposar la masa durante 15 – 30 minutos.
  • Con una cucharilla, ve cogiendo porciones de masa y, con ellas, haz bolitas. A continuación, pon dos o tres cucharadas de harina en un plato hondo y pasa las albóndigas por ella, hasta que queden totalmente cubiertas. Si las vas a cocinar al horno, puedes saltarte este último paso.
  • Finalmente, si vas a freírlas, vierte aceite de oliva en una sartén y caliéntala bien a fuego medio antes de incorporar las albóndigas. Cuando se hayan dorado por una parte, dales la vuelta para que se cocinen por la otra. Si las vas a hacer al horno, precaliéntalo a 200º C, coloca papel de horno en una bandeja y, sobre este, las albóndigas. Pulveriza un poco de aceite de oliva sobre ellas, para que queden más crujientes. Cocina durante diez minutos o hasta que la parte que está en contacto con la bandeja esté tostada y el exterior de las bolas se hayan dorado. También puedes darles la vuelta para cocinarlas por el otro lado.
  • Sírvelas calientes, acompañadas de lo que te apetezca.

Notas

Nota 1: Para decidir si la masa de las albóndigas está lista o, por el contrario, está muy líquida, coge un poco con una cucharilla y haz una bolita. Si se destroza muy fácilmente o las manos te quedan demasiado mojadas, necesita más pan rallado. Si has empleado las cantidades correctamente, no necesitarás más de dos cucharadas.
Nota 2: La mejor harina para sellar las bolitas es la maicena o la harina de trigo común. No obstante, a falta de pan buenas son tortas, así que puedes usar otra como, por ejemplo, harina integral.

 

 
Espero que te lances a probar estas albóndigas, que de verdad que merece la pena, ¡palabra!. ¿Ya las has cocinado? Entonces, no lo dudes ni un instante y comparte tu opinión más abajo, en la caja de comentarios. Y si te da por subir alguna foto a Instagram, menciona el hashtag #poramoralosgofres o a mí misma (@poramoralosgofres), que me encantará ver cómo te lo montas en tu cocina vegana.
 
¡Hasta la próxima receta!

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